Mi Bandera
La bandera mía
se parece al cielo:
es azul y blanca,
con el sol en medio.
¿Cómo no quererla
como yo la quiero
si en ella el retrato
de mi patria veo?
Por eso al mirarla
flotando a los vientos
de orgullo y de dicha
se me ensancha el pecho.
Por eso al mirarla
siento un solo anhelo:
ser justo y honrado,
ser valiente y bueno.
Bandera de la Patria, celeste y blanca, símbolo de la unión y la fuerza con que nuestros padres nos dieron independencia y libertad; guía de la victoria en la guerra y del trabajo y la cultura en la paz.
Vínculo sagrado e indisoluble entre las generaciones pasadas, presentes y futuras.
Juremos defenderla hasta morir antes que verla humillada.
Que flote con honor y gloria al frente de nuestras fortalezas, ejércitos y buques y en todo tiempo y lugar de la tierra donde ellos la condujeren.
Que a su sombra la Nación Argentina acreciente su grandeza por siglos y siglos y sea para todos los hombres mensajera de libertad, signo de civilización y garantía de justicia.
A mi Bandera
Bandera azul y blanca,
bandera de mi patria,
jirón de nuestro cielo,
te canto con fervor
y juro defenderte
con brío y con denuedo
si oscurecer osaran
las glorias de tu sol.
La escuela me ha enseñado
que en todas partes fuiste
emblema de trabajo,
de libertad y honor;
por mares y montañas
el mundo recorriste
llevando por doquiera
la luz de tu esplendor.
Bandera que eres gloria
de un pueblo generoso
y de los hombres eres
un vínculo de paz;
bajo tu manto cubres
a todo aquel que anhele
honrar con sus virtudes
tu augusta majestad.